
Descubre cómo prepararte para la nueva temporada deportiva. Alimentación, descanso y entrenamiento progresivo para competir al máximo en Extremadura.
El inicio de temporada siempre trae consigo ganas de volver a competir, mejorar marcas y afrontar nuevos objetivos. Pero también es una etapa en la que muchos deportistas cometen un error habitual: querer recuperar demasiado rápido el ritmo perdido.
La vuelta debe ser progresiva. Y la alimentación tiene que acompañar ese aumento de actividad.
Recupera las rutinas
Durante el verano los horarios suelen cambiar. Comidas más irregulares, más eventos sociales y modificaciones en los entrenamientos forman parte de esta época.
Con el inicio de temporada, recuperar una cierta estructura ayuda a afrontar mejor las nuevas cargas. No se trata de buscar una dieta perfecta de un día para otro, sino de volver a una alimentación organizada y suficiente.
Más entrenamiento, más necesidad de energía
Cuando aumenta el volumen o la intensidad del entrenamiento, también lo hace la demanda energética.
Los hidratos de carbono tienen un papel especialmente importante cuando se incrementa la carga, ya que permiten disponer de energía para entrenar y ayudan a reponer el glucógeno utilizado.
Arroz, pasta, patata, pan, cereales, fruta y legumbres pueden formar parte de una alimentación adecuada para esta etapa.
La proteína también cuenta
La recuperación y adaptación al entrenamiento necesitan una alimentación suficiente y variada.
La proteína puede obtenerse a través de alimentos como legumbres, tofu, soja, lácteos, huevos, pescado o carne. La clave está en que la alimentación diaria cubra las necesidades del deportista sin convertir la proteína en el único protagonista de la dieta.
Hidratación y descanso
Dos aspectos que muchas veces quedan en segundo plano durante la pretemporada son la hidratación y el sueño.
Llegar correctamente hidratado a los entrenamientos y mantener una buena reposición de líquidos después de sesiones exigentes puede ayudar a mantener el rendimiento.
Y dormir bien sigue siendo una de las herramientas más sencillas para favorecer la recuperación y afrontar las siguientes sesiones.
No busques tu mejor versión en septiembre
El inicio de temporada es el comienzo de un proceso, no el momento de alcanzar el pico de forma.
Aumentar progresivamente las cargas, recuperar buenos hábitos y dejar tiempo para que el cuerpo se adapte puede ser una estrategia mucho más útil que intentar entrenar al máximo desde la primera semana.
La temporada es larga. El objetivo no es empezar a toda velocidad, sino construir una base que permita mantener el rendimiento cuando lleguen las competiciones importantes.











