
El club reunió a cerca de un centenar de personas para presentar su proyecto 2026/27, las nuevas equipaciones y una estructura que aspira a devolver al baloncesto un papel protagonista en Villafranca de los Barros
El Club Baloncesto Villafranca ya no habla de lo que quiere construir. Buena parte de ese proyecto empieza a ser una realidad. El club presentó este viernes su nueva etapa ante cerca de un centenar de personas, entre jugadores, familias, patrocinadores y representantes institucionales, en un acto celebrado en el restaurante Le Bistró de Villafranca de los Barros.
Sobre la mesa, varios datos que explican el cambio de dimensión: más de 65 inscripciones, ocho equipos, una estructura propia de cantera y el primer sénior femenino de la historia del club. Todo ello acompañado por nuevas equipaciones y una idea que se repitió durante buena parte de la presentación: crecer sin perder la identidad local.
El club nació en 2005 y durante dos décadas estuvo ligado fundamentalmente al baloncesto sénior masculino. En esa etapa llegó a disputar ocho finales del Trofeo Diputación y conquistó tres títulos. Tras una temporada sin competir, el proyecto tomó un nuevo rumbo con Joaquín Vicente al frente y con una directiva decidida a construir una estructura desde la base.
De 33 niños en Navidad a más de 65 inscripciones
El punto de partida estuvo en una actividad mucho más pequeña. En diciembre de 2025, el club organizó un campus de tecnificación con 33 chicos y chicas. La respuesta de los participantes y de sus familias convenció a la nueva directiva de que había espacio para levantar algo más ambicioso. Después llegaron nuevas actividades en Semana Santa y durante el verano.

“No esperábamos tan buena respuesta. Ha superado con creces las expectativas y ahora el objetivo es seguir creciendo”, explicó Joaquín Vicente.
El resultado se ha traducido en más de 65 jugadores inscritos antes incluso de que la temporada haya arrancado por completo.
La estructura actual cuenta con ocho equipos, incluidos los dos sénior. En las categorías superiores hay ya plantillas suficientes para competir y el club mantiene abierto el proceso para incorporar nuevos jugadores, especialmente con la mirada puesta en poder crear en el futuro equipos infantiles masculino y femenino.
Un sénior femenino que hace historia
Una de las fotografías más importantes de esta nueva etapa será la del primer equipo sénior femenino del baloncesto villafranqués.
La apuesta tenía inicialmente algo de reto, pero la respuesta fue rápida. “Sabíamos que había muchas chicas que habían jugado al baloncesto en los colegios. Empezamos a contactar con ellas y se fueron sumando chicas. Durante el verano hemos entrenado un día a la semana y eso también ha ayudado a que unas motivaran a otras”, señaló Vicente.
El objetivo no estará condicionado por una clasificación concreta. La prioridad será competir, disfrutar y conseguir que el equipo tenga continuidad. “Que se enganchen a este deporte, que no sea este año y ya lo dejo, sino que sigan año tras año. Eso sería lo importante para nosotros”, resumió el presidente.

En el sénior masculino, en cambio, sí existe una referencia competitiva más clara. El club mantiene buena parte de la plantilla que hace dos temporadas fue campeona del Trofeo Diputación y confía en volver a estar en la zona alta.
Cinco entrenadores y formación por delante del resultado
El cuerpo técnico estará formado por cinco entrenadores. José Ríos dirigirá al sénior masculino; Jesús Camacho, al sénior femenino y al júnior masculino; Luis Rivero, al júnior femenino; Alberto Trabado, al cadete masculino, alevín y baby basket; y el propio Joaquín Vicente, al cadete femenino, alevín y baby basket.
La filosofía deportiva también queda definida desde el inicio. “Queremos primar la formación por encima de los resultados deportivos. Sin renunciar a competir bien, sabemos que si somos capaces de formar correctamente a nuestros jugadores, los resultados vendrán solos”, afirmó Vicente.
Especial importancia tendrá también la nueva escuela baby basket, dirigida a niños y niñas de cinco, seis y siete años y concebida como la puerta de entrada a una estructura que pretende cubrir progresivamente todas las categorías.
Un club que quiere ser algo más que los partidos del fin de semana
El proyecto tampoco se limitará a entrenamientos y competición. El CB Villafranca prepara una segunda edición del campus navideño de tecnificación, nuevas actividades de dinamización en las pistas de la localidad y trabaja en un torneo 3x3. También tiene previsto establecer un convenio con la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla para que estudiantes de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte puedan realizar prácticas en el club.

A medio plazo, el reto es más amplio: consolidar equipos, aumentar la masa social y crear una identidad reconocible alrededor del baloncesto.
“Queremos que hagamos del Club Baloncesto Villafranca una identidad de familia a través del deporte”, resumió su presidente.
El alcalde de Villafranca, Francisco Jiménez, destacó durante el acto el trabajo desarrollado por el club y la importancia de que las distintas disciplinas deportivas dispongan de espacio para crecer y ofrecer alternativas a los jóvenes de la localidad.
También hubo un momento especial para los patrocinadores, con mención especial para los dos principales, Sumiprox, una firma de Ribera del Fresno, y Óptica Canónico, de Villafranca. En nombre de esta última empresa tomó la palabra Abel Canónico, que animó a sacar el baloncesto a la calle como una forma de animar a niños y mayores a aficionarse al baloncesto.
La presentación terminó mostrando las nuevas equipaciones y poniendo rostro a patrocinadores, jugadores y familias que sostendrán esta nueva etapa. Dos décadas después de su nacimiento, el CB Villafranca empieza prácticamente otro partido. Y esta vez quiere jugarlo desde el baby basket hasta los equipos sénior.











