
El club villafranqués pone el foco en lo que hay detrás de los dos galardones: un atleta formado en casa que compite al máximo nivel y una ciudad capaz de organizar uno de los grandes campeonatos nacionales de atletismo
Los Premios Extremeños del Deporte 2025 han dejado una lectura especialmente significativa para Villafranca de los Barros y para el Capex. No se trata solo del reconocimiento individual a David Barroso como Mejor Deportista Absoluto Masculino ni del premio al Campeonato de España de Atletismo Sub-20 como Mejor Evento Deportivo. Los dos galardones terminan confluyendo en un mismo proyecto y en una misma forma de entender el atletismo.
Por un lado está Barroso, formado desde sus inicios en el Capex y convertido ya en uno de los grandes nombres del mediofondo extremeño. El premio autonómico reconoce una temporada en la que volvió a competir al máximo nivel nacional e internacional y confirma una trayectoria construida desde Villafranca.
Pero el segundo reconocimiento amplía todavía más la fotografía.
De formar atletas a organizar grandes campeonatos
El Campeonato de España Sub-20, celebrado en Villafranca de los Barros, ha sido distinguido como Mejor Evento Deportivo de Extremadura 2025.
El Capex asumió buena parte de la dirección técnica y organizativa de una competición que movilizó a la ciudad y que fue mucho más allá de lo que ocurrió sobre la pista.
Más de 80 voluntarios participaron en el dispositivo, junto al Ayuntamiento de Villafranca, empresas, comercios y diferentes entidades locales. Durante aquellos días, el atletismo ocupó buena parte de la vida de la localidad y convirtió a Villafranca en punto de encuentro para algunas de las principales promesas del atletismo español.
El club cifra además en más de 500.000 euros el impacto económico generado por el campeonato en la comarca, una dimensión que muestra el peso que pueden alcanzar este tipo de eventos fuera del ámbito estrictamente deportivo.
Un reconocimiento a todo lo que rodea al atletismo
El premio al Nacional Sub-20 tiene así un significado colectivo. Detrás estuvieron atletas, técnicos, voluntariado, instituciones, empresas y una ciudad que respondió a la llegada de una competición de alcance nacional.
En el caso de David Barroso, el reconocimiento señala el camino contrario pero complementario: desde una estructura deportiva local hasta llegar a competir entre los mejores.
Ahí está precisamente la lectura que el Capex hace de estos premios. Villafranca no solo está produciendo deportistas capaces de alcanzar el máximo nivel, sino que también ha demostrado que puede organizar competiciones de primer orden y convertir el deporte en una herramienta de proyección para toda la localidad.
Dos premios diferentes, pero con el mismo punto de partida: un proyecto deportivo que lleva años creciendo desde Villafranca de los Barros.











