
El programa combina teoría y navegación práctica para participantes desde los ocho años y continuará en septiembre tras sus primeras jornadas de junio
La Diputación Provincial de Cáceres ha puesto en marcha «Aprendiendo Vela en la provincia de Cáceres», un programa que permitirá a más de 300 personas iniciarse en los deportes náuticos en el Embalse de Borbollón, situado en Santibáñez el Alto.
La iniciativa se desarrolla en colaboración con el Club de Vela Barlovento y está dirigida a participantes desde los ocho años, sin límite máximo de edad. El proyecto pretende ampliar la oferta deportiva del medio rural y aprovechar los recursos naturales de la provincia como espacios para la actividad física.
Las primeras jornadas se celebraron durante junio y el programa continuará en septiembre con nuevos grupos procedentes de diferentes zonas cacereñas.
Cuatro horas de formación y navegación
Cada jornada tiene una duración aproximada de cuatro horas y combina contenidos teóricos con prácticas en el agua.
Antes de comenzar a navegar, los participantes reciben nociones básicas sobre el montaje de las embarcaciones, la interpretación del viento y los principios fundamentales para dirigirlas.
La parte práctica permite aplicar estos conocimientos a bordo de embarcaciones preparadas para varios alumnos. La organización aporta el material técnico necesario, las clases y el seguro individual de los asistentes.

El programa está planteado tanto para personas que nunca han practicado vela como para quienes ya han tenido una primera experiencia y desean ampliar sus conocimientos.
Ocho mancomunidades participan en el programa
La primera fase ha contado con vecinos de las mancomunidades del Valle del Jerte, Sierra de Montánchez, Rivera de Fresnedosa y Sierra de Gata.
Tras la pausa estival, las actividades se retomarán en septiembre con participantes de la Comarca de Trujillo, Tajo-Salor, Sierra de San Pedro y Zona Centro.
La propuesta forma parte del programa provincial Deportes de Agua y busca fomentar los hábitos saludables, la convivencia y el conocimiento de disciplinas que no suelen estar disponibles de forma habitual en muchos municipios rurales.
El Embalse de Borbollón se convierte así en el centro de una actividad que combina deporte, formación y contacto con la naturaleza.


