
El equipo extremeño arranca 2026 con muy buenas sensaciones, presencia en carrera y un salto competitivo que ya lo coloca entre los diez mejores del país.
El Kazajoz-Canaluz-Adarve Limpiezas ha empezado la temporada dando un paso adelante en el ciclismo júnior nacional. En su segundo año de vida, la estructura extremeña ha arrancado 2026 con una imagen sólida, competitiva y cada vez más asentada, hasta el punto de colocarse ya dentro del top-10 nacional de la categoría.
Las dos primeras vueltas del calendario han dejado señales muy claras. El equipo ha competido con buena presencia, ha sabido meterse en carrera y ha enseñado más madurez frente a algunas de las escuadras más fuertes del panorama español. La sensación es que ya no está solo para aprender, sino también para discutir cosas importantes.
Martín Gutiérrez, el nombre propio del inicio
Si hay un ciclista que está tirando del foco en este arranque, ese es Martín Gutiérrez. El madrileño comenzó fuerte en la Vuelta a Sevilla, donde fue cuarto en la primera etapa, aunque una avería le frenó en la segunda jornada cuando todavía tenía mucho que decir. Después, en la Vuelta a las Comarcas de León, volvió a mostrarse como uno de los corredores más regulares de la prueba: cuarto en la crono inicial, cuarto en la segunda etapa y segundo en la jornada final, tras varios ataques que agitaron la carrera.
Ese rendimiento le llevó a cerrar la ronda leonesa en la cuarta posición de la general, con la sensación de haber podido pelear incluso más arriba. Una salida de cadena en la contrarreloj le hizo perder unos segundos que luego acabaron pesando bastante.
Un equipo que crece desde el grupo
Más allá de los nombres, el equipo también está encontrando premio al trabajo colectivo. La nota del club destaca el ambiente de confianza creado durante la pretemporada y una plantilla con fondo suficiente para rotar sin perder nivel. No es un detalle menor: ya son una docena de ciclistas los que han competido esta temporada en pruebas de primer nivel nacional.
El siguiente reto ya asoma en el calendario: la Volta a Loulé, en Portugal, a comienzos de abril. Otra oportunidad para seguir creciendo y confirmar que este proyecto extremeño va cogiendo cada vez más cuerpo.

