
El conjunto emeritense venció 29-22 al Ciudad de Villafranca en la ida de semifinales de la Segunda Nacional masculina, impulsado por un ambiente espectacular
Hay jornadas que empiezan como un partido y acaban pareciendo una declaración de intenciones. Eso fue lo que firmó el CD Josefinas Mérida Patrimonio de la Humanidad, que golpeó primero en las semifinales de la Segunda Nacional masculina tras vencer por 29-22 al Ciudad de Villafranca, líder de la fase regular y gran favorito en la previa.
El equipo emeritense, que llegaba a este cruce desde la cuarta plaza, se hizo fuerte en un Complejo Polideportivo de La Paz lleno hasta arriba y convirtió la ida en una de esas citas que dejan poso. No solo por el resultado, sino por la manera. Josefinas compitió con intensidad, cabeza y muchísima convicción para abrir una renta de siete goles que cambia el color de la eliminatoria antes de la vuelta del 12 de abril en Villafranca.
La Paz empuja y Josefinas responde
El arranque fue equilibrado, con un 4-4 en el minuto 5 que dejaba claro que la semifinal iba a ser dura. Pero poco a poco el conjunto local fue encontrando su sitio. Desde la defensa empezó a crecer, ajustó mejor en ataque y consiguió llevar el partido a un terreno incómodo para un Villafranca que no logró sentirse fluido como durante la liga regular.

Ese trabajo fue tomando forma en el marcador hasta llegar al 16-11 del descanso, una ventaja ya importante y, sobre todo, muy bien construida. Josefinas no iba por libre ni por inspiración pasajera. Iba en serio.
Miguel Ángel Luna, muro y figura
Si hubo un nombre que sobrevoló la noche fue el de Miguel Ángel Luna. El portero local se convirtió en el gran candado de la semifinal y desesperó una y otra vez al ataque visitante. Sus paradas sostuvieron al equipo en momentos clave, elevaron a la grada y dieron al bloque emeritense una seguridad enorme atrás.
Cada intervención fue empujando emocionalmente el partido hacia el lado local. Y cuando Villafranca intentó meterse de nuevo en la eliminatoria, volvió a encontrarse con Luna.
En ataque, el gran martillo fue Jesús Vinagre Vázquez, máximo goleador del partido con 11 tantos. También tuvieron peso Juan Antonio Hurtado Balas y Manuel Rodríguez Guisado, ambos con cuatro goles, en una actuación coral muy seria del equipo de Mérida.

En el conjunto visitante destacaron José Diego Piñero Hernández, con siete goles; Manuel García Broncano, con cuatro; y Juan Jesús Llanos López y Daniel Charro Cobos, con tres cada uno.
Josefinas supo gestionar su ventaja tras el descanso sin dejar que el partido se rompiera en su contra. No hubo relajación, ni sustos grandes, ni concesiones excesivas. Solo una sensación cada vez más clara: el favorito había caído en La Paz y la semifinal ya no se parece tanto a lo que se esperaba.
En la otra semifinal, el Cafetería Restaurante Europa CBM Villafranca se impuso 29-27 al Unión Balonmano Pacense (UBP), una renta que ahora tendrá que defender en el duelo de vuelta en Badajoz.


