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Jerry y Drix vuelven a casa: dos ex del CAR Cáceres se reencuentran con su cantera

Por TorbellinoSport14 de marzo de 2026, 10:21📍 Cáceres
Exjugadores fijianos del CAR Cáceres en Las 300 con los niños del club

Los dos exjugadores fijianos volvieron a Cáceres para compartir una tarde muy especial con la base del club cacereño de rugby entre Las 300 y El Cuartillo

Hay regresos que no necesitan pancarta. Basta con mirar cómo se pisa el campo, cómo se saluda a los niños y cómo se habla del club para entenderlo todo. Jerry y Drix, dos exjugadores fijianos del CAR Cáceres de rugby, volvieron esta semana a la ciudad para participar en un entrenamiento con la cantera del club, en una jornada repartida entre Las 300 y El Cuartillo.

La visita no fue una simple parada en el calendario. Fue un reencuentro con un lugar que ambos siguen sintiendo como suyo. Porque si algo ha dejado su paso por Cáceres es una relación que va mucho más allá del rugby: para ellos, el CAR fue casa, oportunidad y punto de partida.

Un vínculo que sigue muy vivo

El Club Amigos del Rugby Cáceres, fundado en 1981, lleva décadas siendo una de las referencias del rugby extremeño y ha construido buena parte de su identidad alrededor de la formación y el crecimiento de jugadores desde la base.

En ese camino apareció Jerry Surumi Davoibaravi, que llegó a Cáceres en 2015 siendo muy joven y acabó encontrando en el club la puerta de entrada al rugby español. Años después, su trayectoria le llevó a convertirse en internacional con España en rugby seven y también en rugby XV, culminando una historia tan poco común como potente.

La historia de Drix también dejó huella en el CAR. Su etapa en Cáceres estuvo marcada por unos años muy especiales y por todo lo vivido durante la pandemia, cuando el club y su entorno se volcaron para acompañar a varios jugadores del Pacífico que no pudieron regresar a sus países de origen. Ese contexto terminó reforzando todavía más un lazo que hoy sigue intacto.

Su presencia ahora junto a los más pequeños del club tiene un valor especial. No solo por lo que fueron sobre el césped, sino por lo que representan fuera de él. Jerry y Drix no volvieron solo a entrenar. Volvieron a un sitio del que siguen hablando como si nunca se hubieran ido. Y en el deporte, eso siempre dice mucho.