
La cita de Cáceres refuerza una estrategia regional que busca atraer grandes competiciones, llenar instalaciones y generar retorno deportivo y económico.
Durante años, Extremadura ha celebrado cada gran campeonato como una visita excepcional. Una cita nacional llegaba, ocupaba un fin de semana, dejaba buenas imágenes y se marchaba. Pero 2026 está empezando a dibujar otra idea: que el atletismo extremeño no quiere aparecer de vez en cuando en el calendario nacional, sino formar parte estable de él.
El Campeonato de España Sub-23, que este fin de semana se disputa en Cáceres, encaja dentro de esa ambición. No es solo una competición con cerca de 700 atletas, técnicos, jueces y acompañantes. Es también una prueba de capacidad organizativa para una región que quiere demostrar que puede acoger eventos de alto nivel con regularidad, solvencia y retorno.
La línea de trabajo marcada desde la presidencia de José Ignacio Fernández en la Federación Extremeña de Atletismo va precisamente en esa dirección: convertir Extremadura en un territorio atractivo para competiciones nacionales, concentraciones y encuentros de referencia. No basta con tener atletas; también hay que tener sedes, estructura, instituciones implicadas y capacidad para responder cuando el foco se pone encima.
Un calendario que ya no parece casualidad
El año 2026 está dejando un mapa muy diferente para el atletismo extremeño. Badajoz y Villafranca de los Barros han acogido jornadas de Liga Nacional de Primera División; Badajoz recibió además una final de Segunda División femenina; Villafranca fue sede del Encuentro Internacional de Relevos España-Portugal y de concentraciones de selecciones nacionales; y Mérida organizó el Campeonato de España de Media Maratón, 5K y Milla en ruta.

Visto en conjunto, el Nacional Sub-23 de Cáceres deja de ser un hecho aislado. Es una pieza más en una estrategia que busca que Extremadura gane peso dentro del atletismo español. Cada evento sirve para competir, pero también para enseñar instalaciones, mover ciudad, activar hoteles y hostelería, y convencer a federaciones y clubes de que la región puede ser una sede fiable.
Cáceres, una apuesta de más recorrido
El salto también está en la dimensión del evento. La Diputación de Cáceres ha sido clave al redirigir una parte importante de la financiación prevista para el Encuentro de Atletismo, una cita de una tarde, hacia un campeonato de cuatro jornadas durante dos días. La Dirección General de Deportes ha trabajado, por su parte, en la puesta a punto del CNTD de Cáceres para dejar la instalación preparada para una competición nacional.
Ese cambio resume bien el fondo de la apuesta. Menos impacto puntual y más estructura. Menos escaparate de una tarde y más capacidad para traer un campeonato que llena la ciudad, exige coordinación y deja una imagen de territorio preparado.
La pista decidirá campeones, marcas y finales. Pero en Cáceres se corre también otra carrera, más silenciosa y más larga: la de situar a Extremadura como una sede con sitio propio en el atletismo nacional.









