
El conjunto extremeño competirá este domingo en Beasain sobre un recorrido de 155,2 kilómetros, diez puertos puntuables y con Paco Fernández como líder
El Extremadura Pebetero competirá este domingo en la XCVIII Loinatz Proba, una de las carreras más antiguas, exigentes y prestigiosas del calendario nacional élite y sub-23.
La prueba tendrá salida y llegada en Beasain, en Guipúzcoa, y volverá a reunir a algunos de los conjuntos más potentes del pelotón amateur español. La Real Federación Española de Ciclismo incluye la carrera en su calendario del 5 de julio, mientras que la organización la presenta como la 98.ª edición de la Loinatz Proba Klasika y el XV Memorial Jon Lazcano.
El equipo extremeño acudirá con Paco Fernández como principal referencia. Junto a él competirán Ignacio Gallego, Manuel Rodríguez, Pablo Antúnez, David Chamorro, Daniel Nieto y Jesús Moreno, formando un bloque de siete corredores para una jornada en la que la resistencia y la capacidad para superar puertos de forma consecutiva resultarán determinantes.
Un recorrido sin apenas descanso
La Loinatz Proba plantea un recorrido de 155,2 kilómetros caracterizado por un continuo encadenamiento de ascensos y descensos. Los corredores deberán superar diez altos puntuables, sin demasiados tramos favorables para recuperar fuerzas entre una dificultad y la siguiente.
El Alto de Atagoiti, de tercera categoría, aparecerá en cuatro ocasiones, situadas en los kilómetros 15,5, 27,9, 65,2 y 77,6. También se ascenderá cuatro veces el Alto de Olaberria, igualmente de tercera categoría, en los kilómetros 44,1, 93,8, 120,6 y 149,5.
Ese último paso por Olaberria puede marcar el desenlace. El ascenso presenta 1,6 kilómetros al 7,6 % de pendiente media y estará situado a solo seis kilómetros de la llegada, por lo que puede convertirse en el punto decisivo para seleccionar al grupo que se juegue la victoria.
Antes, el pelotón tendrá que superar el Alto de Gabiria, de tercera categoría, en el kilómetro 110,1, y el Alto de Mandubia, de segunda, situado en el kilómetro 138. Mandubia cuenta con 8,5 kilómetros al 4,1 % y debería endurecer definitivamente la carrera antes del tramo final.
Una oportunidad para acercarse al profesionalismo
La Loinatz Proba está considerada una de las grandes referencias del ciclismo amateur español. Su historial y la dureza de su recorrido convierten el triunfo y las posiciones destacadas en un escaparate para los equipos profesionales.
El vencedor suele quedar situado entre los corredores a seguir dentro del campo élite y sub-23, en una prueba en la que la selección se produce tanto por el desnivel acumulado como por el elevado nivel de participación.
Para el Extremadura Pebetero, la carrera supone una nueva oportunidad de medirse con las principales estructuras formativas del país y de mantener presencia en una zona especialmente vinculada al ciclismo de cantera y al salto hacia el profesionalismo.









