
El atleta segedano del club de Villafranca de los Barros competirá con España en los 2.000 metros obstáculos del Europeo Sub-18 de Rieti tras firmar bronce nacional, marca personal y mínima
A Javier Masero el fútbol le llegó primero. El balón, los entrenamientos, los partidos del fin de semana y esa vida de vestuario que engancha cuando uno empieza de niño. Pero un día apareció el atletismo. Al principio, casi como una prueba. Después, como un complemento. Y ahora, como una puerta abierta a Europa.
El zafrense, atleta del Capex Extremadura, ha sido convocado por la selección española sub-18 para disputar el Campeonato de Europa de Atletismo, que se disputará en Rieti, Italia, del 16 al 19 de julio. Competirá en los 2.000 metros obstáculos, una prueba que no perdona despistes y que parece hecha para corredores con piernas, cabeza y oficio.
Masero se ganó el billete en el Campeonato de España Sub-18. No fue una carrera limpia ni cómoda. Hubo tirones, tensión, cambios de ritmo y esos momentos en los que los obstáculos dejan de ser solo obstáculos para convertirse en una trampa. En medio de todo ese ruido, Javier mantuvo la calma, se agarró a la carrera y terminó con un bronce nacional, una marca personal de 5:50.89 y la mínima que le ponía en la puerta de la selección.
Una carrera de las que se recuerdan
Los 2.000 metros obstáculos tienen algo especial. No basta con correr rápido. Hay que saber cuándo colocarse, cuándo gastar, cuándo esperar y cómo pasar la ría cuando las piernas empiezan a protestar. En una final nacional, además, todo se multiplica: el ritmo, los nervios y los errores de los demás.

Ahí estuvo una de las claves de Masero. El atleta del Capex no se dejó arrastrar por el caos. Supo moverse en el grupo, evitó problemas y llegó a la última vuelta con opciones reales de podio. Cuando la carrera se abrió definitivamente, respondió.
El premio fue completo. Cruzó tercero, rebajó su marca y dejó una de esas actuaciones que cambian la temporada de un deportista. Hasta ese momento, el Europeo era una posibilidad. Al parar el crono en 5:50.89, pasó a ser un objetivo muy serio. Días después, la RFEA confirmó su nombre en la lista española para Rieti 2026, junto a Pablo Vázquez en la misma prueba.
El niño que no eligió entre botas y clavos
La historia de Javier Masero no se entiende solo desde una pista de atletismo. Nacido en Zafra el 15 de marzo de 2009, ha crecido entre dos deportes. Por un lado, el fútbol, donde ha formado parte del equipo cadete de su localidad y de la selección extremeña. Por otro, el atletismo, donde empezó en el Capex desde alevín y terminó encontrando un espacio propio.
Durante mucho tiempo, no tuvo que elegir. Alternaba entrenamientos, partidos, sesiones de pista y estudios con una naturalidad poco habitual. Lunes, miércoles y viernes para el atletismo; martes, jueves y sábado para el fútbol. En medio, el instituto, la vida normal y esa sensación de que, cuando algo gusta de verdad, el calendario pesa menos.
En 2024 ya había dado un aviso importante: fue campeón de España sub-16 en los 1.500 metros obstáculos, con una remontada de las que explican mucho mejor a un deportista que cualquier currículum. Mientras otros veían la carrera casi perdida, él repetía por dentro que lo iba a coger. Y lo cogió.
Aquello no fue una anécdota. Fue una pista. Masero tenía motor, pero también algo más difícil de entrenar: decisión para competir cuando la carrera se pone incómoda.
Una familia que entendió el proceso
Detrás de un deportista joven que compite en dos disciplinas suele haber algo más que talento. En el caso de Javier, hay también una estructura familiar y deportiva que ha sabido no quemar etapas. Su padre, Francisco Javier Masero, también vinculado al deporte, y su madre, Ana Uréndez, maestra de Educación Física y ligada a la cantera del Capex, han sido parte de ese equilibrio.

También sus entrenadores. Juan Manuel González Carrillo y José Ángel Rama han acompañado el proceso sin convertir cada resultado en una obligación. Esa idea es importante. En categorías de formación, el éxito puede ser un impulso o una carga. Con Masero, el camino ha sido más de crecimiento que de presión.
Rama lo ha definido como un chico con personalidad fuerte, decisión y carisma. No es una descripción menor. En los obstáculos, la técnica importa, pero la personalidad también. Hay que atreverse a entrar en la pelea, a no esconderse y a tomar decisiones en segundos.
Rieti, el siguiente escenario
El Campeonato de Europa Sub-18 reunirá en Italia a buena parte del futuro del atletismo continental. España acudirá con 56 atletas, 30 hombres y 26 mujeres, según la convocatoria oficial de la Real Federación Española de Atletismo. En esa lista aparece ya el nombre de Javier Masero, dentro de una generación que viajará a Rieti con ambición y con mucho que aprender.
Para el Capex Extremadura, su presencia supone otro motivo de orgullo para una cantera que lleva tiempo colocando nombres en campeonatos importantes. Para Zafra, es ver a uno de los suyos llegar a una selección nacional. Y para el propio Javier, una oportunidad de competir fuera, medirse con atletas de otros países y comprobar hasta dónde puede llevarle una prueba que empezó como parte de su formación y ya le ha puesto la camiseta de España.

