
El equipo verde firmó un partido serio y se llevó los tres puntos con un gol en propia puerta en la segunda mitad (1-0)
El Cacereño logró una victoria trabajada ante el Villafranca por 1-0 en la jornada 26 del grupo 11 de Liga Nacional Juvenil, en un encuentro muy equilibrado y de escasas ocasiones claras.
El equipo verde entró bien al partido y dejó una buena puesta en escena en los primeros compases, aunque el Villafranca no tardó en asentarse sobre el césped y en responder con fases de buen ritmo y llegadas peligrosas. La primera mitad transcurrió sin un dominador claro, con ambos conjuntos acercándose al área rival pero sin generar ocasiones especialmente limpias.

Tras el descanso, el choque mantuvo un guion parecido, con mucha igualdad, intensidad y poca distancia entre ambos equipos. En ese contexto, el partido terminó decidiéndose por un detalle. En una acción por la banda derecha, Quintín puso un centro al área, el balón tocó en un defensor rival, Iván Ramírez, y acabó entrando en la portería visitante tras una trayectoria elevada que sorprendió al guardameta.
Ese tanto, anotado en propia puerta, resultó definitivo en un duelo que perfectamente pudo cerrarse sin goles. Aun así, el Cacereño volvió a mostrarse competitivo, firme y serio, y supo sostener su ventaja hasta el final para quedarse con tres puntos de mucho valor ante un rival exigente. "Creo que hemos hecho un partido muy serio", valoraba al final Peri, entrenador del juvenil verde.


