
La competición se disputará el 30 y 31 de marzo con seis categorías de base, plazas limitadas y la ambición de reunir a clubs de dentro y fuera de Extremadura
Badajoz ya se prepara para recibir una de esas citas que mezclan cantera, ambiente de torneo y mucho voleibol del bueno. La Copa Ibérica se disputará los días 30 y 31 de marzo con la idea de convertirse en un punto de encuentro para clubs extremeños y también para equipos llegados desde fuera de la región, en una propuesta pensada para competir, convivir y seguir creciendo sobre la pista.
La iniciativa echa a rodar con una filosofía clara: ofrecer una competición atractiva, asequible y con ese pellizco competitivo que siempre viene bien para medir fuerzas y acelerar la evolución de los equipos. En el menú habrá categorías alevín, infantil y cadete, tanto en femenino como en masculino, con un número de plazas limitado que promete apretar la lucha por entrar en el cuadro.
Cada equipo deberá abonar 100 euros de inscripción, y el sistema está pensado para favorecer la presencia del mayor número posible de clubs. Por eso, en principio solo podrá participar un equipo por club en cada categoría, mientras que los segundos o terceros conjuntos pasarán a lista de espera y solo entrarán en juego si quedan vacantes. El torneo se cerrará por riguroso orden de llegada hasta completar las plazas disponibles.

La organización ha abierto además la puerta a que los jugadores y jugadoras de las Selecciones Extremeñas puedan participar con sus clubs en esta competición, aunque las selecciones como tal no tomarán parte en el torneo. Un matiz importante para una cita que quiere reunir talento, pero sin perder su esencia de escaparate para los clubs.
Un torneo con mucho movimiento y formato ágil
La normativa dibuja una competición pensada para que pasen cosas desde el primer saque. Los partidos se disputarán al mejor de tres sets, con un tercer parcial a 15 puntos si hace falta desempatar, y el sistema de juego girará en torno a una primera fase con grupos de cuatro equipos y una segunda jornada reservada para cruces, semifinales, final y partidos de clasificación. Vamos, un formato de los que no deja espacio para despistarse.
Cada equipo podrá presentar un listado amplio para el torneo, con un mínimo de 8 jugadores o jugadoras y un entrenador, y un máximo de 18 deportistas y 8 técnicos, salvo en categoría alevín, donde el mínimo será de 6. Además, cada jugador solo podrá participar en una categoría, sin posibilidad de refuerzos entre equipos del mismo club, para que cada bloque compita con identidad propia.
La dimensión del evento también invita a pensar en una cita de bastante vuelo. En la imagen promocional de la competición se habla de 64 equipos y alrededor de 700 jugadores y jugadoras, cifras que dibujan un fin de semana de pabellones con pulso alto, banquillos llenos y grada con aroma a torneo grande. En otras palabras: dos días para que Badajoz suene a voleibol desde el calentamiento hasta la última celebración.
Para quienes quieran apuntarse, la inscripción se realiza mediante formulario individual por cada equipo, mientras que la normativa también recoge la documentación necesaria y los requisitos de licencia y seguro deportivo en vigor. Todo ello convierte a esta Copa Ibérica en una cita con vocación de crecer, dar brillo a la base y poner a Badajoz en el mapa de los torneos que apetece jugar.

